REFLEXIÓN DE LA HORMIGA Q SUBIÓ A UNA MONTAÑA

Un día te levantas soñando algo. Esperas un poco y te das cuentas que no pasa lo mismo que en el sueño, pero todo tiene cierta relación con el mismo. Buscas la conexión, encuentras una palabra: CAMBIO. Tu máquina cerebral salta enseguida a otra idea: NO RETORNO. Piensas que no es lo mismo sentir que cambias a sentir que todo está cambiando incluído tú mismo. Te levantas el siguiente día y descubres que todo ha cambiado. Empiezas a caminar cómodamente cuando te preguntas: ¿y si en verdad nada ha cambiado, excepto tú?